5/31/2006

Tino Casal, el "adelantado" a su época.

José Celestino Casal nació en Tudela-Veguín, Asturias, en 1950. Desde muy pronto sintió atracción por la música, influenciado por su hermano del que tiempo después dijo admirar su buena voz.
Estudiando en la Escuela de Artes y Oficios de Oviedo, hacia los trece o catorce años, Tino formó con unos amigos un grupo de rock que llamaron "Zafiros Negros".
Siendo adolescente tuvo la oportunidad de ingresar como cantante con "Los archiduques", grupo puntero del rock asturiano que había logrado el imposible de grabar 2 E.P's. Casal fue el cantante elegido para sustituir al cantante "titular" en su segunda grabación, "No le ames"-"Lamento de gaitas".


Durante su estancia en "Los archiduques", Casal echaba de menos la frescura de sus primeros años de cantante, pero tuvo la oportunidad de aprender valiosas lecciones sobre la promoción discográfica. La pasividad a que los condujo su relativo éxito empezó a hacérsele incómoda, y decidió separarse del grupo en 1968.



Se dedicó un tiempo a estudiar arte y decoración y a viajar por el extranjero, en especial Alemania y Londres, donde se relacionó con algunas de las estrellas del incipiente Glam, entre ellos Brian Ferry y David Bowie. De vuelta en España firmó un contrato con una multinacional que intentó aprovechar sus dotes vocales en un estilo parecido al de artistas como Nino Bravo y Bruno Lomas. Se presentó al Festival de Benidorm de 1975, pero abandonó esta nueva etapa para dedicarse a la producción porque "querian lanzarme como un cantante melódico / folklorico".



Grupos como Salvajes, Goma de Mascar, Tacones y Obús pudieron así beneficiarse de sus conocimientos musicales. También grabó dos discos con una nueva banda propia pero terminó desentendiéndose de las intenciones comerciales de la compañía.



Desengañado de la música, se dedicó algún tiempo a la pintura y a dirigir un pub que pronto se situó como lugar de reunión de jóvenes modernos y del incipiente movimiento punk.





Pintando una portada para un disco de "Azul y Negro" conoció a Julián Ruiz, productor, escritor y locutor de radio, que desde entonces sería su amigo y productor de todos sus discos, además de su mayor defensor.



Por fin, en 1981 graba su primer disco verdaderamente propio: "Neocasal", donde agrupa ya buena parte de los elementos que definieron su madurez artística. Además de componer, arreglar, tocar la batería y cantar los temas, Casal utilizó su reconocido talento para la pintura en la presentación del LP.


Ya entonces destacó la calidad de su voz, que Julián Ruiz definió en la presentación del disco: "Posee una técnica elevada, un poder de afinación superior a la media habitual. Es una voz con gusto, dúctil, llamativa, con un arco iris de posibilidades."




Su experiencia en el mundo musical le llevó a participar activamente también en el diseño de la promoción del disco, convenciendo a los productores para hacer más hincapié en las presentaciones en televisión que en actuaciones selectas que según opinaba, no le habrían permitido una difusión suficiente. La estrategia demostró ser un éxito y las frecuentes actuaciones que protagonizó en los programas musicales de moda entonces, como Aplauso o Tocata, conseguían por su espectacularidad atraer la atención de cualquiera que estuviera próximo a un televisor.



La grabación causó sensación en su época, con grandes éxitos como el archiconocido "Champú de Huevo" o "Billy Boy" y concedió al autor una posición definitiva en el ambiente discográfico español. Dos años después obtuvo un nuevo éxito con su siguiente single, "Embrujada", que habría de convertirse, probablemente, en su canción más famosa. Presentado con un video-clip de gran éxito en el momento, el tema fue un adelanto de su segundo LP: "Etiqueta Negra".
Este momento suele considerarse el punto más elevado en la creatividad y calidad de la producción de Casal. Ya entonces, su particular estilo, entre lo personal y el diseño pero siempre enmarcado dentro de lo hortera, le valía la aversión de muchos hasta el punto de ser habitualmente insultado por la calle. Pese a ello, Casal movía verdadero entusiasmo en fanáticos seguidores suyos capaces de elevar, sin el consenso general, sus pocos discos a la categoría de superventas.
Los defensores de Tino destacaban por igual el contenido a la vez popular y profundo de sus letras, en apariencia no muy meditadas, y la factura técnica de sus producciones.




La crítica fue siempre contraria a Casal, debido a su gran ambigüedad: la mayor creatividad musical y estética al servicio de la nada, del vacío; algo que la crítica nunca le perdonó. Unos escribieron "El Boy George asturiano en otra horripilante exhibición de talento comercial y total ausencia de gusto. Maquinaria electrónica, aullidos intolerables y mucha jeta, balanceándose impunemente sobre la difusa línea que separa lo sofisticado de lo cutre. O no tiene vergüenza, o está loco de atar. " (J.L., "Rock Espezial", 1984).

Otros fueron entusiastas al alabarlo: "la banda y el sonido es impecable y funcionan con la misma precisión de las bandas de Frank Zappa -por poner un ejemplo- y el vestuario y puesta en escena rebosa imaginación y gusto hasta el punto de justificar por sí solo el show, la forma por la forma. " ( Miguel Angel Arenas, 1982).

En 1984 publicó "Hielo Rojo" y el estribillo de "Pánico en el Edén" es elegido como sintonía de la Vuelta Ciclista a España. Tocaba a su fin la época de la transición, en que era habitual ver por las calles "bichos raros", como él mismo se definió en una de sus canciones. Su propia casa era un museo de la extravagancia y la excentricidad, con paredes negras y rojas, hasta en el cuarto de baño, sobre las que destacaban algunos muebles rosas y de otros colores chillones. No es de extrañar que Pepa, su novia desde 1973, prefiriera vivir en Oviedo.

En cualquier caso, la suya no era una pose artificial, un llamar la atención para vender más discos. Como él mismo decía, "yo no fomento el que me miren, no provoco. Yo siempre he sido así." aunque también tenía muy claro que música e imagen van de la mano y "que si yo quiero vender mis discos, tengo también que tener una imagen que responda a lo que está sonando. Entonces tengo que sacrificar mi vida privada, mi forma de ser".




Durante una actuación en Pachá sufrió un esguince para el que le recomendaron reposo, pero no quiso interrumpir la gira y se automedicó hasta el momento en que no pudo ya soportar el dolor. "Fui al hospital para que me revisaran la pierna y me dijeron que estaba al borde de la muerte. Con el tiempo me di cuenta de que estaba vivo de milagro", explicó algún tiempo después.
Tras estar 19 días en la UVI sin comer ni beber, afectado por un proceso infeccioso de origen desconocido y por el que le extrajeron hasta cuatro litros de líquido infeccioso de la pierna izquierda, se le diagnosticó una dolencia hepático-renal derivada en una necrosis en ambas caderas. Este diagnóstico salió al paso de los rumores que lo relacionaban con el Sida. Fue sometido a varias operaciones y relegado a una silla de ruedas hasta lograr, contra lo más probable, recuperarse casi por completo.




Después de tres años de vivir apartado de la escena pública, reapareció en 1988 con "Lágrimas de Cocodrilo", que le supuso un nuevo éxito en las pistas de baile con su versión del "Eloise" de Barry Ryan. Sin estar aun recuperado por completo de su larga convalecencia, las secuelas de su enfermedad le llevaron incluso a actuar sentado.






En "Histeria 1990", empezaba a quedarse al margen del teatro de famosos, pero sus proyectos y entusiasmo por la vida no habían decrecido: "Quiero entrar en el ciberespacio, trabajar con hologramas y con infogramas. Quiero probar técnicas laser y fasher".

Al regreso de una fiesta en Atica, la madrugada del 22 de Septiembre de 1991, su Opel Corsa derrapó en una curva y se empotró contra una farola. Allí se perdieron sus proyectos y su vida. El recopilatorio que había estado preparando, titulado "Grandes Éxitos- Etiqueta Negra", fue su último éxito.

Después de él, la crítica pudo por fin ignorarlo y apartarlo de la historia de la música. Damián García Puig expresó su singularidad en una de sus críticas, esta vez positiva, acerca del polifacético Casal: "Y al que no le guste, que se compre un perro".


Y para terminar. ¿Sabías que...
...la canción "Lamento de gaitas", de "los archiduques" es una versión del tema "I Love How You Love Me" de los hermanos Paul y Barry Ryan, curiosamente los mismos autores del tema "Eloise" original...
...y que los mismos "archiduques" ya realizaban una versión de "Eloise", en aquellas épocas?
...que circularon varias leyendas urbanas acerca de la muerte de Tino Casal, como que se habian encontrado varias botellas vacias en el coche?

1 comentario:

alex de la nuez dijo...

ahí te mando otra primicia. Tino era amigo mío. Lo conocí un día en que se presentó en el local de "Zombies" junto a la Fanny (Fabio de Miguel AKA McNamara). El iba vestido como un Sandokan de lujo y la Fanny iba de plata, desde los tacones hasta el pelo. Cuando empecé a componer temas con la Rosenvinge, él se interesó y nos consiguió estudio para grabar unas maquetas para EMI. El estilo que yo hacía por entonces seguía la línea que a día de hoy mantengo. Aún hoy, esas grabaciones suenan modernas, voy a colocarlas en mi blog. El caso es que mi idea era llamar al grupo Jazz o Razzamatazz, por un tema que sonaba aquel entonces. Recuerdo como si fuera hoy como Tino entendió a la perfección el concepto. Por desgracia EMI no. Lo demás es otra historia. Siempre mantuvimos la amistad por cariño y respeto. Algún día la historia lo colocará en el lugar que merece.
Saludos